lunes, 9 de noviembre de 2015

El día que me pateé Londres (III)

(y ya por fin acabo!)


Voy a comprimir al máximo mis dos últimos días allí. El lunes acompañé a Leti a su trabajo, en London Blackfriars. Es una zona muy ejecutiva de Londres, en el distrito de London City (la parte financiera). Su trabajo estaba a la orilla del Támesis. Me pareció muy curioso que muchos ejecutivos iban en bicicleta al trabajo, y allí tienen duchas para asearse nada más llegar. Después me fui a explorar más la ciudad, y fue un auténtico lujo poder disfrutar de Londres de buena mañana, ya que las zonas más turísticas no están tan concurridas.


Mi primera parada fue Hay's Galleries, cruzando el río, unas galerías con muchísimo encanto para tomarse un café o un desayuno por la mañana. De ahí pasé por delante del Tate Modern Art Gallery, y como había empezado a llover y era gratis, entré por curiosidad. La verdad es que no entiendo absolutamente nada de arte, pero me gustó bastante. Aunque no entendía la mitad de las obras, muchas son muy curiosas. Lo que más merece la pena son las vistas que hay desde unos balcones en la segunda planta, a los que se puede acceder libremente, y desde la cafetería del último piso.

hay's Galleries
Hay's Galleries

Tate Modern
Tate Modern


Tate Modern
Tate Modern

Tate Modern
El selfie era parte de la obra, me encanta el arte moderno

Tate Modern
Segunda planta del Tate Modern

Bajando por esa misma orilla del río, pasé por Borough Market, un lugar imprescindible si te gusta el turismo gastronómico. A mí la comida que hacen aquí como que no me va, sea de donde sea, por lo que tampoco me dio mucha pena que muchos puestos estuvieran cerrados al ser tan temprano. No pude evitar pasarme por el puesto de comida española: aquí lo que viene de España es carísimo y una delicatessen, las versiones de nuestros productos que se compran en el supermercado son italianas. Y una se siente un poco más patriota.

Borough Market

Y siguiendo por el mismo camino, busqué el Southbank Book Market, que está debajo justo del Puente de Waterloo (y también me paseé un rato por esa zona). La verdad es que me esperaba más del que parecía el mercadillo de libros de segunda mano más famoso de Londres, pero eso sí, tiene libros infinitos. Era de trastear mucho y yo ya tuve mi ración más que de sobra en Camden. Es difícil de encontrar pero la verdad es que mola, y Southbank merece la pena verlo.

Southbank
Southbank


Southbank Book Market
Southbank Book Market


Cruzando el puente llegué a Somerset House, donde se hacen muchísimos eventos culturales y de arte. Dentro de poco empezaba la Fashion Week de Londres y ahí hacen algunas cosillas, así que tenía bastante curiosidad. Y de ahí, bajando por Cheapside (una zona que me encantó) llegué al Leadenhall Market. Al haber cruzado el puente, volvía a estar en el distrito financiero, que es una de las partes que más me gustó de la ciudad. Como era hora de comer, en Leadenhall (que es precioso) estaban todos los ejecutivos comiendo, o en cualquiera de los cien mil restaurantes de comida rápida que había, ya que las prisas y los agobios están en todas partes. Me hizo mucha gracia que todas las mujeres iban súper arregladas y con deportivas, para descansar de los tacones en su media hora libre.¡Y muchas bicicletas! Paseando por allí, entre tanta tienda de ropa carísima y joyerías por doquier, encontré un edificio que me impactó mucho y no pude resistirme a entrar: el Royal Exchange. No es más que un centro comercial de lujo (mucho lujo), pero a mí me encantan los centros comerciales y los mercados, como podréis haber visto ya, y me enamoré.

Somerset House
Somerset House

Somerset House

Cheapside
Cheapside

Cheapside

Cheapside

Cheapside


Leadenhall Market
Leadenhall Market

Leadenhall Market

Royal Exchange
Royal Exchange

Otra de las paradas obligatorias de Londres es el British Museum. Ya de por sí el edificio por dentro es impresionante. Y la zona donde está, Holborn, es encantadora, muy clásica. Como ya habréis notado no hay ninguna parte de Central London que no me haya gustado muchísimo (soy muy impresionable). Después fui a recoger a Leti y fuimos a St Paul's Cathedral, donde vimos uno de los atardeceres más bonitos que he visto en mi vida.

British Museum
British Museum

St Paul's Cathedral
St Paul's Cathedral

St Paul's Cathedral

St Paul's Cathedral

St Paul's Cathedral




London Sunset

El último día, poco me quedaba por ver ya, pero tenía pendiente aún ver el Big Ben y Westminster Abbey de día. De ahí fui a Hyde Park más por curiosidad que otra cosa, y tampoco me dijo nada extraordinario. Me pasé en Harrods un par de horas, impresionada por todo y con muchísimas ganas de probarme alguno de los vestidos o zapatos, pero no me atreví. Pendiente para la próxima. Y siguiendo con las tiendas, me fui a Bond Street. ¡Tenía que ver Victoria Secret para pasarle una foto a mis ángeles! 

Y por último acabé en lo que creo que ha sido el mercado que más me ha gustado de todos, un sitio al que cuando vuelva a Londres tengo que repetir fijísimo: Covent Garden Piazza, que aparte de bonito, tiene un montón de tiendas monísimas. Aproveché para visitar también el Jubilee Market que está justo en frente, y ya me fui a casa a hacer las maletas. 

Big Ben

London Eye

Big Ben

Knightsbridge
Knightsbridge

Hyde Park
Hyde Park

Harrods
Harrods


Covent Garden Piazza
Covent Garden Piazza

Covent Garden Piazza

Covent Garden Piazza

Covent Garden Piazza

Covent Garden Piazza


Volví a recoger a Leti del trabajo, nos tomamos el último café juntas y esperamos a mi autobús. Fue un hasta pronto muy bonito, y el cntar en mi vida con una persona como ella es increíble. Por fin acabo de contaros toda mi experiencia de Londres, y lo mejor de todo ha sido compartirla con una enamorada de la ciudad. Estoy segura de que nos volveremos a ver muy, muy pronto!


miércoles, 4 de noviembre de 2015

El día de Halloween en Inglaterra

Estaba bastante emocionada con escribiros esta entrada. Pensaba recorrerme todas las tiendas para enseñaros toda la decoración, todas las cosas que prepara esta gente, y esperaba un despliegue masivo de terror, que diera miedo entrar en cualquier tienda. Pero no señores, la Navidad ha engullido Halloween. En Inglaterra es Nochebuena antes del Día de Todos los Santos.


Así que nos tocó olvidarnos de ir a Primark a por el disfraz. Tenían una mini estantería de las típicas chorradas como diademas, gafas... que se agotó el día 25. Una de las chicas fue el 31 a buscar algo para disfrazarse y ¿a qué no sabéis de que fue? Exacto, de Mamá Noel. 

Y ahora el dilema, ¿de qué nos disfrazamos nosotras? Teníamos un montón de ideas, pero cuando fuimos a por los disfraces vimos que no era tan fácil llevarlas a la práctica. Me sorprendió que aunque aquí también las chicas van de putón, por lo menos es versión zombie. Y hablando de versiones de putón, puedes encontrarlos sin problemas en las tiendas de lencería.




El miércoles empezamos nuestra búsqueda, la primera con tiempo de sobra, he de decir. Después de varias tiendas y recorrernos varios centros comerciales sin dar con nada, nos fuimos a lo fácil. Llegamos a Luvyababes, la tienda más típica de disfraces de Nottingham, en Victoria Centre, y ¡sorpresa!


Sí, sí, ¡esperamos cola para entrar en una tienda de disfraces! Tenían línea y portero, como si de una discoteca se tratara. A ver, os soy sincera, realmente esperamos dos segundos y ni siquiera tuvimos cola para pagar, no fue para tanto. Pero me encanta exagerarlo. Y en su favor diré que aquí celebraron Halloween desde el lunes 26 hasta el lunes 2, acabando con una Halloween Hangover Party (mamá, Fiesta de Resaca de Halloween más o menos), así que mucha gente estaría buscando disfraz para incluso esa misma noche. 

Esta tienda me encanta, puedes encontrar de todo. Tutús y shorts de absolutamente todos los colores y tamaños (excepto uno verde un poco más cortito para mi Carlota, y mira que comprobamos todos, y ni rastro), pelucas de todo lo que os podáis imaginar (en la foto salen menos porque soy bajita y no llegaba bien, pero hay una pared entera), todos los tipos de medias del mundo, disfraces hasta de Twister, orejitas y colitas para hacer la versión sexy de una granja escuela al completo, prótesis de todas las partes del cuerpo deformadas, lentillas y pintalabios (de los que no me fío un pelo) de colores infinitos, y hasta una dependienta española. Ah, y muchísima, muchísima gente.








El agobio en una foto

Encontramos lo necesario, y tras una visitilla a H&M para rematar, teníamos el disfraz. Como muchos habréis visto ya, el viernes nos disfrazamos de ¡las supernenas! ¿Por qué? Somos tres y la verdad que hasta nos parecemos cada una a una, era muy fácil de hacer y quedó gracioso, aunque en mi caso no era de lo más favorecedor, y menos con la lluvia. El maquillaje y el pelo me los hizo Elizabeth, que se le da genial. Le pedí que me pintara un poquito de azul, se emocionó y acabé así:



Ese viernes hicimos predirnks en la casa de Javi, que decoró su piso e invitó a muchísima gente, y estuvo genial (¡gracias guapísima!). De ahí fuimos a la Student's Union, a la International Halloween Party, y les estoy empezando a coger un poco de tirria a las fiestas que organizan allí. Es todo el rato la misma música, la misma gente... Pero aún así me lo pasé fenomenal, y de vuelta me encontré el libro de Eclipse en inglés (ahí lo tengo pendiente para leer).

El sábado, 31, Halloween como está mandado, me subí a Sheffield a hacer una visita a Diana y a una fiesta que hacía en su chalet con sus 10 housemates. La casa que tiene es preciosa, y sus compañeros un amor. Decoraron toda la casa, muy currado además, pusieron un montón de comida y dulces, movieron los muebles para hacer una pista de baile... Diana es famosa por sus fiestas en casa en Madrid, ¡y está empezando a serlo en Sheffield! Todos se vistieron de personajes de Disney versión zombie (gracias al tutú de CarlotaCactus yo fui Campanilla).







Estas fechas en las que es obligatorio salir y que sea una noche épica, como Nochevieja, a mí no me van mucho. Todo es extra caro, está llenísimo y es un agobio pensar todo, por eso disfruto muchísimo más las fiestas en casa. En la mía también tuvimos una pequeñita, decoramos una calabaza que había cultivado la abuela de Elizabeth. Nos quedó un poco rara pero nos reímos un montón los cuatro. La tuvimos que esconder luego porque había revisión del piso y como podéis imaginar después de leer El día que activé la alarma de incendios, las velas están prohibidísimas. 'Y por fin puedo tachar de mi lista pasar Halloween en Inglaterra!